Robert Johnson – “Devil at the Crossroads”.

¿A dónde apunta este documental?. Ni más ni menos que a la búsqueda de algo que casi no existe sobre el otrora denominado “abuelo del Rock and Roll”, datos. ¿Y qué tenemos en concreto sobre Robert Johnson?. Mucho o poco, depende del costado desde el cual se lo mire. Dos fotografías, 29 temas grabados, su partida de defunción y una tumba donde se cree que está enterrado. La misma se puede visitor en Little Zion M.B. Church Cemetery, en Greenwood, Leflore County, Mississippi, EE.UU.

Fuente: es.findagrave.com
Fuente: es.findagrave.com

Una vida difícil.

Como cualquier otro ser de raza negra, vivir en Mississippi a comienzos del siglo XIX no debe haber sido nada fácil. El duro trabajo en la plantación y la amenaza constante de linchamientos y ejecuciones por parte del Ku Kux Klan no debe haber prometido un futuro muy esperanzador. Y habrá sido aún más extremo todavía para un joven que eligió tocar la “música del diablo”, o sea hacer blues. Las amenazas ya no serían externas sino también internas, o sea provenientes de los propios pares, los creyentes más ortodoxos.

Los Mitos y Leyendas del Rey Johnson

¿Inauguró el club de los 27?

No, al denominado club lo asociaron muchas décadas después, cuando la maldita “J” azotó al mundo del Rock. Es más, hay quienes buscan más y más socios en el siglo XIIX, y en otros géneros musicales incluso. Bajo esa premisa podríamos fundar nuevos clubes ya a esta altura del partido.

¿Era tan bueno?

Sabemos que “la muerte le da alas a quien en vida solo tenía garras”, parafraseando a uno de los miembros del anteriormente citado club, Jim Morrison. En Mississippi, en el cementerio donde se cree que descansan sus restos, hay un cartel de la comisión local de Blues dedicado al artista. El mismo lo postula como “el que sintetizó a los pioneros de la música Blues del delta como Son House con las tradiciones que venían del exterior. Haber influenciado a artistas como Muddy Waters y Elmore James”. Según Keith Richards y otros tantos: era capaz de solear, acompañarse y a su vez cantar. Era una orquesta en sí mismo que todavía está bajo el microscopio de todo blusero que se precie de tal. Algo bueno debe de haber hecho el joven, ¿no?.

¿Dejó descendientes?

Si es por el documental, dejó. Es su nieto Michael Johnson de hecho, quien participa del mismo en varios fragmentos. Hay que destacar que esta biografía está compuesta por testimonios y registros que, luego de la aparición en los años 60’s de la partida de defunción del músico, se fueron armando cual rompecabezas. Hasta participa del mismo una mujer que dice haber sido pareja del músico. Según esta película Johnson tuvo dos amores en su vida y ambos terminaron abrupta y trágicamente. El primero con la muerte de su esposa y el hijo que llevaba en sus entrañas, y el segundo cuando fue echado por el padre de su nueva pareja por culpa del Blues. Esa fue la única y última vez que el que se cree que fue su único hijo, Claud Johnson, lo vio con vida.

“Claud Johnson (sentado) junto a Michael Johnson, hijo y nieto de Robert Johnson”. (Greg Jenson / Associated Press)
“Claud Johnson (sentado) junto a Michael Johnson, hijo y nieto de Robert Johnson”. (Greg Jenson / Associated Press)

¿Un Pacto con el Diablo?

Son historias comunes de la época, y mucho más cuando pastores bautistas acusaban a quien escuchaba Blues de estar “comprando un boleto de ida al infierno”. La leyenda cuenta que lo echaron de un bar por tocar mal y que volvió al tiempo con sus manos repletas de magia, tocando magistralmente.

En el ocultismo y la mitología, lo que se conoce como una encrucijada (“Crossroad”) puede representar una ubicación “entre los mundos” y, como tal, un sitio donde los espíritus sobrenaturales pueden ser contactados y en consecuencia ocurrir eventos paranormales. De ahí proviene el mito del pacto con el diablo. También, ya más creíble, supuestamente aprendió a tocar blues en el cementerio, sobre una lápida y a media noche. Esta práctica se creía efectiva y era muy común en la zona donde provenía. En pocas cuentas, “ningún difunto se quejaría si tocabas mal”.

Una vida errante

De casa en casa y abandonado hasta por su propia madre, nunca tuvo un entorno estable. Bajo la tutela de un padrastro que lo obligaba a trabajar en el campo -única opción posible para alguien de su raza en aquel entonces- Robert se va del hogar y decide dedicar su vida al Blues. No quería lastimar sus largos dedos cosechando algodón. Y así peregrina como cualquier músico de su época, de pueblo en pueblo, de bar en bar. Tocando por centavos o por la comida misma, en una cantina o en la calle misma, así transcurrían sus días. Y es así como se forma, como pule su estilo. Haciendo crecer la fama en un pueblo y luego mudándose a otro, siempre viajando. Todos lo hacían, Ray Charles lo hizo años más tarde, así vivían los músicos en ese entonces.

“Captura de la película“
Captura de la película

Su muerte y ya pronto termino…

Robert encontró la muerte el 16 de agosto de 1938. Si, a los 27 años. Se cree que fue envenenado con whisky adulterado, en venganza por haberse involucrado con la mujer equivocada. También se habla de neumonía y sífilis pero nunca hubo autopsia, nada es verificable. Hurgando por ahí leí que el certificado de defunción atribuido a Johnson indica en el reverso que, posiblemente otro Robert Johnson vino al área para tocar el banjo y murió de sífilis. Esto podría ayudar a explicar algo de la confusión que rodea la causa de la muerte de Johnson.

O sea, ¿Hubo exhumación del cadáver y cotejo de ADN en algún momento para determinar, al menos y aunque sea, que quien se supone que está enterrado en Mississippi es pariente de quién dice ser pariente de Robert Johnson?. Poco importa que se yo, importa el legado simplemente.

Testimonios

Participan de este documental los siguientes músicos: Keb’ Mo’, Rory Block, Terry “Harmonica” Bean, John Hammond, Taj Mahal, Jimmy “Duck” Holmes, Keith Richards y Eric Clapton, entre destacados artistas y personalidades del mundo del Blues que, sea en formato solista o con sus bandas han bebido de su néctar y lo han reinterpretado y perpetuado en el tiempo.

Compartir:
error: Este contenido está protegido