Led Zeppelin y el “Cine Lara”

Lo que ocurrió en Argentina no tuvo lugar en ninguna parte del planeta y sucedió durante once años consecutivos, ni más ni menos. No sé sobre películas de otros géneros, pero en ninguna parte del mundo una película de Rock estuvo once años seguidos en cartel.

Esto que narro y que tantas veces fue contado ya en distintos medios, ocurrió en el cine Lara con “Led Zeppelin – The Song Remains the Same”.

“Afiche original de la película“
Afiche original de la película

El Contexto

Para quienes no saben, el cine Lara quedaba en Avenida de Mayo 1221, en C.A.B.A., Argentina. En ese recinto y durante más de una década, sábado tras sábado tuvo lugar un ritual que de alguna manera mística pasó de la pantalla a las butacas.

La canción “nunca fue la misma” en el Lara y los asistentes, que al comienzo simplemente estaban ávidos de ver lo poco de Rock and Roll en imágenes que llegaba al país, con el correr del tiempo fueron entrando en comunión con el film y de alguna manera participando del mismo. La simbiosis fue total y la misa duró algo así como 500 funciones, sino más.

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Algunas anécdotas

Eran ciento treinta y siete minutos de rock, de un viaje que va del Madison Square Garden de New York a la fantasía personal de cada integrante de la legendaria banda inglesa. Fueron más de dos horas donde la película dio paso a la otra película, la que legiones de rockeros fueron creando sobre la que se proyectaba, interactuando con la banda y con sus personajes, con el proyector o bien entre ellos mismos.

Dejale propina, no seas miserable” gritaba uno, cuando Robert Plant recibía una carta de manos del cartero que venía en bicicleta. “Ahí viene el brujo, que aparezca el brujo” gritaban otros, cuando Jimmy Page, en soledad con su guitarra al lado de un lago, se volteaba para mirar a la cámara con los ojos en rojo, cual poseído.

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Esto que narro es solo un ápice de una interminable sucesión de eventos que componían un ritual en el cual no había reglas, donde todo era posible y quedaba librado a la imaginación y la improvisación. Tan fuerte habrá sido lo que pasó en Argentina con la película, que Robert Plant y Jimmy Page quisieron conocer ese templo que supo ser el Lara, cuando tocaron en Buenos Aires en 1995.

Por amor a Led Zeppelin, que la historia del Lara se siga conociendo y multiplicando a través del tiempo. La canción ya nunca más va a ser la misma, pero el sentimiento seguirá intacto por siempre en los corazones de aquellos que amamos a Led Zeppelin y que vimos la película una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…

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